La tarde de este miércoles se reportó el corte de uno de los cables tensores del Puente Presidente Ibáñez, en la cabecera sur del viaducto, situación que obligó a restringir el tránsito y activar una serie de medidas de emergencia para resguardar la seguridad de las personas y mantener la conectividad de la ciudad.
De acuerdo a los antecedentes preliminares, la falla fue advertida alrededor de las 14:00 horas por personas que transitaban por el sector, tras lo cual se dio aviso a Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP), cuyos equipos se trasladaron al lugar para evaluar el daño y adoptar acciones inmediatas. Actualmente el puente opera con una sola vía habilitada y control de tránsito, mientras se realizan las inspecciones técnicas de la estructura.
Información complementaria señala que, como medida de resguardo, se estableció una restricción de carga máxima de 5 toneladas para los vehículos que cruzan el viaducto, en tanto se afina el plan de reparación del tensor afectado y se determina el estado general del puente. Según lo señalado por autoridades regionales, los trabajos de reparación debieran iniciarse en los próximos días, una vez concluido el análisis técnico de Vialidad.
El alcalde de Puerto Aysén, Luis Martínez, advirtió que la situación “alterará la vida de las personas y aumentará el gasto de quienes se trasladan en locomoción colectiva”, e hizo un llamado al MOP a acelerar los estudios y obras de reparación, planteando además la necesidad de reimpulsar con urgencia el proyecto de un segundo puente para la comuna, tema que ha estado presente en la discusión local desde hace años.
Compromisos pendientes y advertencias previas
El incidente de este 3 de diciembre reactivó también la memoria histórica de la comunidad. Registros locales recuerdan que en noviembre de 1973 ya se había producido la rotura de uno de los cables del haz norponiente del puente, lo que obligó en esa época a la Dirección de Vialidad a realizar una evaluación estructural y refuerzos, marcando un precedente sobre la vulnerabilidad de la infraestructura.
En publicaciones recientes, actores locales han señalado que desde al menos 2022 se venía advirtiendo al MOP sobre la necesidad de inspecciones más profundas y eventuales intervenciones mayores en los tensores y elementos críticos del viaducto, insistiendo en que los mantenimientos rutinarios no son suficientes para una estructura con casi seis décadas de uso continuo. Dichos llamados se suman a la demanda histórica por un segundo puente para Puerto Aysén, idea que ha sido mencionada en diferentes momentos por autoridades y dirigentes, pero que aún no se concreta como prioridad de inversión nacional.
Medidas adoptadas y próximos pasos
Mientras se mantiene la restricción de peso y la habilitación de solo una vía, el tránsito pesado y parte de los flujos de vehículos están siendo derivados por rutas alternativas, lo que podría generar mayores tiempos de viaje y costos adicionales para empresas de transporte y usuarios habituales del viaducto. Las autoridades de la Delegación Provincial y del MOP sostendrán reuniones técnicas para definir el horizonte de reparación, las medidas de mitigación y las garantías de seguridad para la comunidad.
Desde el municipio y diversas organizaciones sociales se ha planteado que la emergencia debe ser abordada no solo como un problema puntual de mantención, sino como una oportunidad para actualizar los estudios estructurales del puente, revisar los planes de conservación a largo plazo y retomar con fuerza el proyecto de un segundo viaducto que entregue redundancia a la red vial de Puerto Aysén. En los próximos días se espera que el MOP entregue un informe más detallado del estado de la estructura y un cronograma concreto de intervenciones.
Imagen: Usuario Facebook.








