Un importante avance para la ciencia y la conservación se registró en la Región de Aysén, luego de que un equipo de investigadores documentara la población más austral conocida del monito del monte (Dromiciops gliroides), un pequeño marsupial endémico de Sudamérica considerado un verdadero “fósil viviente”.
El hallazgo fue publicado en la revista científica Ecology and Evolution y se desarrolló en el valle del río Figueroa, a los 44° de latitud sur, en las cercanías del Fundo La Bella Patagonia. Este registro amplía en aproximadamente 100 kilómetros hacia el sur el límite previamente conocido de la especie, que se situaba en Futaleufú.
Un descubrimiento clave para la ciencia
El registro se originó tras el hallazgo de un ejemplar adulto que habría sido depredado por un ave rapaz, en marzo de 2025. A partir de este hallazgo, los investigadores realizaron análisis genéticos —incluyendo marcadores mitocondriales y nucleares— que confirmaron la identidad del espécimen.
Los resultados permitieron establecer que el individuo pertenece al denominado “clado C”, correspondiente a las poblaciones más australes conocidas de esta especie.
Un “fósil viviente” fundamental para los ecosistemas
El monito del monte es una especie única, ya que es el único representante vivo del orden Microbiotheria, lo que lo convierte en una pieza clave para comprender la evolución de los marsupiales.
Además, cumple un rol ecológico fundamental en los bosques templados lluviosos del sur de Chile y Argentina. Es un animal nocturno, arbóreo y hibernante, que contribuye activamente a la regeneración del bosque mediante la dispersión de semillas, especialmente de plantas como el quintral.
Cambio climático y desplazamiento hacia el sur
El hallazgo también respalda modelos predictivos que anticipaban un desplazamiento de la especie hacia zonas más australes debido al cambio climático, el cual estaría reduciendo su hábitat en sectores más al norte.
En este contexto, los investigadores destacan la importancia de los bosques patagónicos como refugios climáticos clave para la biodiversidad.
Ciencia chilena en terreno
El estudio contó con la participación del destacado investigador Roberto Nespolo, de la Universidad Austral de Chile y del Núcleo Milenio LiLi, junto a un equipo de científicos que enfatizan la necesidad de seguir explorando la Patagonia central.
Según indicaron, esta zona continúa siendo poco estudiada, por lo que no se descarta la existencia de poblaciones aún más australes del monito del monte.
Un llamado a la conservación
Este descubrimiento no solo amplía el conocimiento científico sobre la distribución de la especie, sino que también refuerza la urgencia de proteger los ecosistemas del sur de Chile.
La conservación de los bosques templados lluviosos de la Patagonia resulta clave para resguardar especies únicas como el monito del monte, cuya historia evolutiva y rol ecológico lo convierten en un verdadero tesoro natural del país.








